Post de: Maravillas Boccio

Cuando se observan las fantásticas ilustraciones de los siglos XVII-XIX, a menudo nos preguntamos cómo se han hecho.

Si nos fijamos bien, descubriremos que todas estas ilustraciones tienen un rasgo común: la existencia de dos aspectos fundamentales que se dan la mano sin que el uno pese más que el otro: el arte y la botánica, o la botánica y el arte, no importa. El equilibrio entre estas dos ciencias es lo que permite obtener estos resultados que tanto nos gustan.

Cuando se mira una planta, de entrada, se observa un montón de cosas. Se ven hojas por todas partes, ramas sin ningún sentido aparente, flores que cuesta entender de donde salen y frutos que han aparecido después de las flores como por arte de magia. Puede parecer un auténtico lío, como un caos que tenemos que dibujar y no sabemos por dónde empezar. No es una misión imposible.

Para iniciar el dibujo de una planta hay que saber observarla, conocerla y entenderla. A pesar de su aparente desorden hay un orden muy estricto. El mundo vegetal se rige por unas pautas que se repiten constantemente. Pero para captar su organización interna hay que tener unas ideas básicas de cómo son las plantas. Hay que fijarse en la ramificación, en la forma de las hojas y su disposición respecto al tallo. Debemos observar las flores: cómo son, qué forma tienen, si son solitarias o agrupadas, si miran hacia arriba o hacia abajo, cuántos estambres hay, de qué color son cada una de las partes, etc. De igual manera hay que hacerlo con los frutos, con todas las formas tan curiosas y extrañas que suelen presentar, si tienen cuernos, si se abren espontáneamente o no, etc. Y así podemos seguir con las otras partes de la planta, con todas sus características. De este modo, si se analiza con cuidado las plantas, el caos inicial se convertirá en una realidad coherente, resultado de una larga evolución biológica, que progresivamente se hará más comprensible. Sólo así seremos capaces de averiguar qué elementos son los que definen una planta y que no pueden faltar en nuestro dibujo.

Conceptos de botánica

Para poder hacer un dibujo debemos saber que estamos dibujando y por ello debemos conocer, en este caso, como son las plantas.

La ciencia que estudia el mundo vegetal es la Botánica. La parte que trata de la clasificación de las plantas es la taxonomía botánica o sistemática botánica. La taxonomía divide el conjunto de los vegetales en unidades o grupos llamados taxones y la unidad de referencia es la especie.

La designación científica del taxón especie está formada por la unión de dos nombres latinos, como Rosmarinus officinalis, que es el romero. El primero corresponde al género y el segundo es el específico, que, generalmente, hace referencia a alguna característica de la especie, por ejemplo: luteus (amarillo), acaulis (sin tallo), officinalis (relativo a la oficina de farmacia).

Figura 1. Anthericum liliago (lirio de San Bruno). Hierba alta con raíz fasciculada de la familia de las Liliáceas. Las hojas son largas, planas y estrechas. Las flores se reúnen en uva y son blancas, brillantes y con brácteas membranosas. Vive en los prados soleados de montaña.

 

Una regla a tener en cuenta es que cualquier nombre escrito en latín debe ir en cursiva.

Cuando se observa una planta, uno se fija sobre todo en su aspecto global, que viene dado por sus dimensiones, tipo de ramificación y orientación de las ramas. Es lo que se llama hábito de la planta. Cuando se dibuja una planta entera, pues, se representa su hábito. La figura 1 muestra el hábito de Anthericum liliago (lirio de San Bruno) y nombra diferentes partes de la planta.

Las principales partes de la planta son: raíz, hoja, flor y fruto. Como ejemplo analizaremos brevemente la hoja para poder captar lo que hay que saber para llevar a buen término un dibujo.

La hoja es un órgano laminar de crecimiento limitado y que nace del tallo. Su función principal es la obtención de energía para la planta. La parte o cara superior se llama anverso y la inferior, reverso.

Los elementos principales de la hoja son: el pecíolo (parte de la hoja de forma más o menos cilíndrica que une el limbo con el tallo), el limbo (lámina foliar) y los nervios (cada uno de los haces en forma de hilos que se encuentran en la hoja o en cualquier otro órgano de naturaleza foliar). A menudo hay un nervio principal (nervio que recorre la hoja siguiendo su línea media) y unos nervios secundarios (nervios que nacen en el nervio principal).

Hay diferentes tipos de hojas en relación con las características de sus partes. Según la lámina foliar o limbo se trata de una hoja simple (cuando el limbo no está dividido en folíolos) o hoja compuesta (cuando el limbo se divide en folíolos), y según la forma general, lanceolada, orbicular o lineal. En relación con el margen de la hoja hay de varios tipos: entera, dentada, aserrada, lobulada, etc. En las figuras 2 y 3 se representan los elementos principales de las hojas.

Figura 2. Alnus glutinosa (aliso). Árbol esbelto de la familia de las betuláceas. Las hojas son simples, irregularmente redondeadas y con el margen sinuoso. Las flores masculinas y femeninas están separadas sobre el mismo pie (árbol monoico). Ambas se agrupan en amentos de tamaño diferente (los femeninos son más pequeños y en forma de piña y los masculinos son largos y colgantes). Es el árbol del bosque de ribera por excelencia.

Figura 3. Sambucus ebulus (EVOL). Hierba alta con rizoma y tallos robustos de la familia de las Caprifoliáceas. Las hojas son opuestas y compuestas de 5-9 folíolos con el margen en forma de sierra y el limbo asimétrico. Las flores son actinomorfas, pentàmeres, blancas y reunidas en inflorescencia. El fruto es una baya negra.

 

Encontramos también una gran diversidad en la disposición de las hojas en el tallo. Las opuestas se encuentran a ambos lados del tallo y las verticiladas nacen, en número mayor de dos, en un mismo nivel del tallo. Son sueltas cuando tienen una disposición determinada alrededor del tallo y no pueden clasificarse como opuestas o verticiladas. Las basales están en la base de la planta, a menudo en roseta si están muy juntas y se disponen radialmente, y las caulinares, en el tallo.

Hay unos órganos que a veces se pueden confundir con las hojas. Son las brácteas, que se diferencian porque de su axila sale una flor o inflorescencia. Además, las brácteas pueden ser de color y forma muy vistosa.

Composición de la página

Una lámina se puede dibujar por diferentes motivos: por un encargo, para acompañar un texto, porque nos apetece, etc. En cualquier caso, a la hora de hacer el dibujo debe ser fiel a la realidad. Esta es una idea que siempre debemos tener presente cuando trabajamos en la ilustración de plantas.

Figura 4. Lámina con tres especies del género Sorbus. El género Sorbus pertenece a la familia de las Rosáceas. En Cataluña hay cinco especies. Son árboles de flores pequeñas y blancas y frutos carnosos rojizos. Las especies se diferencian por las hojas y los frutos.

 

Para poder diseñar una lámina hay que conocer la planta y por eso hay un trabajo previo muy intenso: hay que estudiar, hay que ir al campo y se observarán detalladamente las plantas tanto de forma directa como con una lupa (herramienta muy útil para ver las partes más pequeñas). Cuanto más se conozcan las plantas, mejor será el dibujo. Es fundamental detectar sus rasgos característicos para reproducirlos. El dibujo se ha de planificar mucho, ya que se deben tener en cuenta todos los rasgos característicos de la planta, que deben quedar reflejados en el dibujo. Se debe representar la ramificación, la disposición de las hojas y su nerviación (si es necesario se debe contar cuántos nervios tiene), así como la distribución de las flores con el número de piezas y de frutos, además de estudiar la textura de cada una de las partes. Además de la parte técnica, se debe tener en cuenta la parte artística. La lámina una vez acabada debe ser equilibrada, no puede haber una parte muy apretada y un otro vacío. Si hay un elemento principal, se debe empezar por éste y a partir de ahí se distribuyen el resto de elementos.

La figura 4 es un ejemplo de cómo se puede realizar la ilustración de una planta. En la lámina figuran tres especies del género Sorbus, cada una de ellas representada por una rama fructificada. En la distribución de los diferentes dibujos se ha tenido en cuenta su forma. No hay ningún elemento central, los tres dibujos tienen un peso similar. Por razones estéticas se ha elegido la especie con hojas simples para situarla en el medio y las de hojas compuestas en los extremos y conseguir de esta manera un equilibrio entre la parte superior y la inferior. Si hacemos una línea imaginaria que una los frutos de las tres ramas, veremos que se forma una “S” que da movimiento y crea una sensación de inestabilidad. Todo ello otorga volatilidad en la lámina, haciendo que las ramas no repongan y evita que haya elementos pesados ​​que descompensen el equilibrio conseguido. Se aprovechan los espacios vacíos para incluir el nombre de las especies y el de la lámina.

Técnicas de ilustración de plantas

Técnicas tradicionales

El soporte principal para realizar las ilustraciones de plantas ha sido desde siempre el papel, con textura y gramaje variable dependiendo de la técnica empleada y el resultado que se quiere conseguir.

Figura 5. Arisarum vulgare subsp. simorrhinum (fraile Cugota). Pequeña hierba de la familia de las aráceas que se hace en los márgenes de maquias y bosques más bien sombríos. Las hojas son en forma de corazón o flecha. Sus “flores” son muchos singulares; el aspecto general es la de una capucha de fraile, que en realidad es una bráctea verdosa o rojiza llamada espata que rodea a las verdaderas flores. Estas flores se reúnen en una inflorescencia en espiga llamado espàdix que tiene un eje engrosado, especialmente la punta, en forma de bola rojiza. Las “flores” quedan escondidas bajo las hojas, para que los pedúnculos son más cortos que los peciolos. Los frutos son bayas verdes.

Las principales técnicas son: la pluma y las técnicas al agua (acuarela y gouache).

La pluma es la técnica más utilizada en la ilustración de plantas. El dibujo llamado “negro” es el más utilizado en trabajos científicos debido al trazo tan preciso de la pluma que permite añadir muchos detalles al dibujo. Las figuras 1-4 están hechas con pluma.

Las técnicas al agua (acuarela y gouache) son muy utilizadas en la ilustración botánica con resultados espectaculares. La figura 5 es una lámina de Arisarum vulgare subsp. simorrhinum realizada en acuarela. La parte inferior muestra como las “flores”, realmente es una bráctea (espata) que envuelve las flores (espádice), se encuentran escondidas entre las hojas. Es una característica de esta planta. En la parte superior de la lámina hay un dibujo de la espata con el espádice y al lado un dibujo de los frutos maduros con restos de la espata.

Técnicas digitales

Poco a poco las nuevas tecnologías están ganando terreno a los métodos tradicionales y la ilustración no es una excepción. Cada vez hay más ilustradores que utilizan técnicas digitales para realizar sus dibujos. El hecho de trabajar digitalmente tiene muchas ventajas. En primer lugar el espacio de trabajo se reduce considerablemente, hace falta un ordenador y una tableta gráfica o bien una tablet y un pencil. Por otra parte, el trabajo siempre estará limpio y no existe el problema de dañar el papel. Todo esto no impide que el boceto para un dibujo digital también debe hacerse con lápiz y papel como en cualquier técnica tradicional.

Figura 6. Alnus glutinosa. La descripción de la planta se encuentra en la figura 2.

 

En el mercado hay muchas aplicaciones para hacer ilustraciones. Debido a la gran oferta que hay no es nada fácil escoger una aplicación que se adapte a las necesidades de cada uno. Yo en uso dos: Affinity Designer y Procreate.

Affinity Designer es una aplicación de dibujo muy potente con muchas herramientas para conseguir un resultado excelente. Se pueden realizar dibujos vectoriales, bitmap o una mezcla de ambos. Hasta ahora sólo había la versión para ordenador, tanto para Mac como para Windows. Este verano ha salido la versión para Ipad. La figura 6 es una rama de Robinia pseudoacacia realizada con Affinity Designer utilizando ordenador y tableta gráfica.

Procreate es una aplicación específica para Ipad. Es muy sencilla pero con las herramientas suficientes para conseguir buenos resultados. Es imprescindible la utilización del pencil. La figura 7 es una lámina de Melilotus indicus realizada con Procreate.

Para conocer más sobre la ilustración de las plantas, consultar el libro:

Boccio, M. 2013. Ilustración de plantas. Ed. Dumalis.

Figura 7. Melilotus indicus (meliloto de flor pequeña). Hierba de la familia de las Papilionáceas que crece en los prados más o menos húmedos, a menudo encima de suelos salobres. Las hojas son compuestas con tres folíolos oblongos y dentados. Las flores son pequeñas de color amarillo pálido y que se reúnen en inflorescencias en racimo. El fruto es una legumbre redondeado con arrugas transversales que en la madurez es de color paja.