En 1783 se puso en marcha la Expedición al Nuevo Reino de Granada capitaneada por el botánico gaditano José Celestino Mutis. Esta misión fue la más larga y la más prolífica de los viajes botánicos ilustrados, dejando un legado conformado por más de 6.600 dibujos botánicos hoy custodiados en el Archivo del Real Jardín Botánico.

Fuente: Real Academia de la Historia

Al igual que el resto de expediciones botánicas españolas del XVIII, tenía como objetivos el estudio científico de la historia natural de los territorios novogranadinos, la recolección de elementos de historia natural como cortezas, semillas y láminas de herbario y, por supuesto, el estudio taxonómico de la flora colombiana.

Los dibujos botánicos se convirtieron en un testimonio indispensable de los estudios de la expedición como complemento a los herbarios y descripciones botánicas. La ilustración botánica fue especialmente importante en la Expedición de Mutis, llegando a emplear a más de 40 dibujantes americanos en un taller especialmente creado para la realización de estos dibujos.

José Celestino Mutis, naturalista, estuvo al frente del proyecto con un taller de artistas dedicados en exclusiva a la reproducción ilustrada de la flora de la Expedición, controlando y supervisando el proceso artístico. La necesidad de los botánicos de que hubiera un experto que especificase los detalles, sin omitir ninguno, de la muestra a los artistas es lo que llevó a los naturalistas a considerarse autores intelectuales de las ilustraciones. Los dibujantes eran reconocidos como meros copistas y los botánicos tenían la última y única palabra en decidir la calidad de la ilustración. De hecho, solo 1.565 de las más de 6.600 obras finalizadas fueron firmadas por los artistas.

No obstante, tuvo un gran impacto en la historia dejando un legado por el que se le continúa recordando. El naturalista convirtió su proyecto científico en una empresa educativa en la que participaron más de 40 artistas, artesanos e intelectuales quienes no solo crearon la colección más grande de ilustraciones botánicas del Nuevo Mundo, sino que desarrollaron un estilo diferenciado de los modelos europeos que idealizaban las representaciones de las especies. De esta forma se desarrolló una visión única de la naturaleza americana y, en consecuencia, un estilo americano. Así nació el estilo Mutis.

Caracterizado por su cuidada composición artística, fusionando belleza y fidelidad a las características de la muestra, y por su simetría, el estilo Mutis utilizaba sobre todo colores verdes y rojos, empleando témperas en lugar de la clásica acuarela. También es propio la combinación de múltiples muestras y comprimir el espacio y el tiempo de estas con el objetivo de incluir la mayor información posible en una única ilustración. A través de una imagen, los artistas de la escuela eran capaces de representar todos los estados de vida de una planta: flores maduras, capullos, semillas, frutos… Incluso, si no había suficiente espacio en la página, se llegaron a cortar las plantas en diferentes segmentos para representarla en esa única página.

Además, en muchas de las ilustraciones, partes de las plantas parecen haber sido devoradas por animales para dar espacio a otras partes de la muestra, pero en otras ilustraciones, parecen haber sido cortadas de forma premeditada, seleccionando y resaltando la manipulación artística sin afectar a la comprensión de la lámina botánica. Las imágenes de esta Expedición no son sólo relevantes para el viaje de Mutis, sino que constituyen un verdadero icono de las Expediciones americanas ilustradas. Los dibujos de la Expedición al Nuevo Reino de Granada han conseguido trascender más allá de los contextos de su propia expedición gracias a su combinación de belleza y rigor científico. Estas estampas se han convertido en el icono visual de las Expediciones del XVIII y son uno de los mejores ejemplos de la historia de la ilustración científica española. El estilo Mutis ha conseguido traspasar las barreras del tiempo y pese a que en su momento no lograron publicarse, hoy son la seña de identidad de un momento clave en la historia de la ciencia española.