UN VIAJE A TRAVÉS DE LA XILOGRAFÍA DEL RHINOCEROS DE DÜRER

PATRÍCIA SANTACRUZ GÓMEZ PhD

Hoy vamos a analizar uno de los ejemplos más populares de una ilustración científica antigua: la xilografía del Rinoceronte de Dürer de principios del siglo XVI. Esta obra fue inspirada por un extraordinario evento que conmocionó a la ciudad de Lisboa: la llegada de un rinoceronte indio, un animal exótico nunca antes visto en Europa desde la época del Imperio Romano.

Una travesía extraordinaria

En 1514, el sultán Muzaffar II de Gujarat regaló un rinoceronte indio al gobernador portugués de la India, Afonso de Albuquerque con el objetivo de que lo enviara a Portugal para mejorar las relaciones diplomáticas con dicho país. Este regalo diplomático marcó el inicio de una travesía épica que llevaría al animal a través de mares turbulentos y lo inmortalizaría en el imaginario europeo.

Tras un largo periplo lleno de escalas y tormentas, el rinoceronte finalmente llegó a Lisboa en abril de 1515. Su desembarco causó gran revuelo en la ciudad, atrayendo a multitudes de personas deseosas de ver esta maravilla natural, prácticamente considerada mitológica. El rey Manuel I de Portugal quedó fascinado por el animal y lo exhibió en la corte como símbolo de su poder y prestigio.

Más allá del espectáculo, el rinoceronte despertó el interés de los humanistas y científicos europeos. Durante siglos, habían intentado comprender su naturaleza a través de las descripciones de los antiguos griegos y romanos, como las de Plinio el Viejo y Marco Polo. Sin embargo, la falta de un conocimiento preciso sobre el animal había dado lugar a interpretaciones erróneas y representaciones fantásticas.

Un destino fatídico

El rey Manuel I de Portugal, fascinado por la visión del rinoceronte, decidió enviarlo como un regalo al papa León X, como símbolo del poder y la riqueza del imperio portugués. La embarcación zarpó de Lisboa en mayo de 1515, con destino a Roma. 

En diciembre de 1515, el destino quiso que el rey Francisco I de Francia se encontrara en Marsella. La ciudad portuaria se convirtió en escenario de un encuentro insólito: la llegada del rinoceronte, que hacía escala para reponer víveres. El rey francés no dudó en verlo con sus propios ojos. Este encuentro fortuito revela la fascinación del rey francés por las ciencias naturales y su afán por estar a la vanguardia del conocimiento, incluso intentando adquirir el animal.

Sin embargo, el destino tenía otros planes. Emprendida de nuevo la marcha hacía Roma, la embarcación naufragó frente a la costa de Italia a principios de 1516, y el animal encontró un final desafortunado.

Un recorrido al corazón de la xilografía: el grabado del rinoceronte

A pesar de la muerte del animal, su historia no terminó ahí: el impacto social fue tal que un artista anónimo realizó un boceto de la majestuosa criatura suficientemente interesante como para captar la atención de Albercht Dürer, uno de los artistas más reconocidos del Renacimiento alemán. Fascinado por el rinoceronte y las descripciones casi increíbles que empezaron a circular rápidamente por el continente, Dürer, sin haberla visto nunca en persona, se propuso inmortalizarla en forma de grabado para que todo el mundo pudiera acceder a la imagen de este animal. Esta obra se convertiría en un icono: el grabado del rinoceronte, considerada anatómicamente correcta durante más de dos siglos y fuente de inspiración en innumerables obras artísticas y científicas. 

A pesar de que nunca llegó a ver un rinoceronte real y que con el paso del tiempo se fueron corrigiendo los errores anatómicos que presentaba la ilustración, Dürer creó una imagen extremadamente detallada del rinoceronte a partir de las descripciones escritas y el boceto que comentábamos anteriormente. La técnica utilizada para su realización fue la xilografía, muy extendida en ese momento y de la que Dürer era un gran experto.

Xilografía de Rhinocerus de Albercht Dürer. 1515, British Museum

Técnica de grabado

La xilografía es una técnica de impresión en relieve. La imagen se crea tallando las áreas que no recibirán tinta en una plancha de madera. La precisión y el detalle en la talla son fundamentales para obtener una impresión de calidad.

El proceso de xilografía comienza con la selección de una plancha de madera dura, generalmente de boj, peral o cerezo. La superficie de la madera se alisa cuidadosamente y se talla el diseño con una herramienta afilada. Las áreas que no se van a imprimir se eliminan con gubias de diferentes tamaños y formas, creando un relieve invertido del diseño original.

Herramientas

Dürer probablemente utilizó una variedad de gubias para crear la xilografía del rinoceronte. Las gubias en forma de V se utilizaron para crear líneas gruesas y finas, mientras que las gubias de punta redonda se utilizaron para crear puntos y texturas. Es posible que también hiciera uso de herramientas especiales para crear detalles más finos, como las escamas del rinoceronte.

Características de la impresión

La xilografía del rinoceronte de Dürer se caracteriza por su gran detalle y realismo. La representación del animal es detallada, incluyendo su anatomía y textura de la piel, y la postura escogida fue la lateral, típicamente utilizada para las ilustraciones científicas. Se aprecian detalles como su cuerpo robusto, patas gruesas, cabeza grande con un cuerno prominente, piel gruesa y rugosa, y una cola corta y peluda. La obra destaca por la representación de la textura de la piel del rinoceronte. Dürer empleó su maestría en la técnica de la xilografía para crear una gradación tonal en la piel, otorgándole un aspecto tridimensional y realista. Se aprecian las gruesas placas, arrugas y pliegues, y las pequeñas escamas que la cubren. Esta atención al detalle refleja la genialidad de Dürer como grabador y su interés por la representación naturalista típica del Renacimiento. 

Imprecisiones anatómicas

El grabado muestra al rinoceronte cubierto por placas rígidas que asemejan una armadura, con un gorjal en la garganta, una coraza de pecho sólida y remaches en las juntas. Esta representación no se corresponde con la anatomía real de los rinocerontes, que carecen de tales estructuras. Los rinocerontes tienen una piel gruesa y curtida, con pliegues y protuberancias que pueden haber inspirado la interpretación de Dürer como placas. Por otra parte, también incluye un pequeño cuerno en la grupa del animal, además del cuerno principal en el hocico. Esta característica tampoco se encuentra en los rinocerontes reales, que solo poseen un cuerno nasal. Además, la ilustración presenta las patas del rinoceronte con escamas y los cuartos traseros con una forma de sierra. Estas características no se observan en la anatomía real de los rinocerontes, que tienen patas gruesas y robustas sin escamas y cuartos traseros redondeados.

Posibles causas de las inexactitudes

En la época de Dürer, era difícil obtener información precisa sobre animales exóticos como el rinoceronte. El único rinoceronte que había llegado a Europa en ese momento era, justamente, el ejemplar indio que había sido enviado como regalo al Papa León X. Es posible que el segundo cuerno sea un error de los testigos que vieron al animal o el boceto era erróneo o con cierta interpretación artística. 

El otro grabado del rinoceronte de 1515

Hans Burgkmair, otro grabador alemán, también realizó una xilografía del rinoceronte en 1515. La obra se considera un estudio anatómico de más precisión.

De nuevo representa al rinoceronte de perfil, con un enfoque en la anatomía del animal. Se basa en el boceto original del rinoceronte y en estudios propios de Burgkmair. Se aprecian las características de la piel, como las escamas y los pliegues, así como la forma del cuerno, las patas y la cola, menos exagerados y más ajustados a la realidad. Además incluye los grilletes que tuvo que sufrir el animal y la cadena que lo sujetaba, cosa que hace pensar que podría haberlo visto o basarse, también, en testimonios orales, que, como podemos observar, también pueden convertirse en fuentes de gran detalle y contexto.

Xilografía Rhinoceros de Hans Burgkmair, 1515. Hesburgh Libraries, University of Notre Dame

Comparación con la xilografía de Durero

  • Enfoque: La xilografía de Durero y la de Burgkmair se centran en la representación del rinoceronte de perfil, pero la de Burgkmair tiene un enfoque más anatómico.
  • Técnica: La xilografía de Durero utiliza líneas más gruesas y texturas más simples, mientras que la de Burgkmair tiene un mayor detalle.
  • Autor: Ambas xilografías son obras de gran valor, pero la de Durero es más conocida y apreciada por su valor artístico.

Conclusiones: un viaje con múltiples resonancias

El viaje del rinoceronte y su posterior representación en el grabado de Dürer son mucho más que una simple anécdota histórica. Este episodio refleja las complejas relaciones comerciales y diplomáticas entre Europa y Asia en el siglo XVI. Supuso un encuentro con lo desconocido que despertó la curiosidad científica y artística. El grabado tuvo un impacto cultural profundo. Durante más de dos siglos y medio, se convirtió en la imagen estándar del rinoceronte en Europa, inspirando a artistas, escritores y científicos. La obra también contribuyó a la difusión del conocimiento sobre el mundo natural, alimentando el anhelo de exploración y descubrimiento característico del Renacimiento.

 

Bibliografía

Larraya, Tomás G. (1952), Xilografía: Historia y técnicas del grabado en madera.

Barcelona: Sucesor E. Meseguer

Clarke, T. H. (1986), The Rhinoceros from Dürer to Stubbs: 1515–1799. London: Sotheby’s Publications