[:es]¿Qué es la ilustración científica?[:en]What is scientific illustration?[:ca]Què és la il·lustració científica?[:]

[:es]La ilustración científica se puede definir como una disciplina mediante la cual se traza un puente entre arte y ciencia. En la actualidad existen centenares de definiciones válidas para definir qué es y qué no es ilustración científica. Aún así, sigue existiendo un intenso debate entre profesionales y académicos en cuanto a este tema. En Illustraciencia hemos realizado una encuesta entre casi setenta profesionales de la ilustración científica para crear una definición disciplina que se adapte a los paradigmas actuales.

  1. El objetivo

La ilustración científica es una disciplina artístico-científica, cuyo fin es sintetizar y representar la información para que sea interpretada por un determinado público. Se trata, por lo tanto, de una aproximación visual a un concepto científico de  forma precisa, clara y objetiva. En esta disciplina hace falta tener en cuenta criterios compositivos y estéticos claros e inequívocos para hacer de la ilustración científica, arte. La ilustración científica es considerada como  una disciplina al servicio de la comunicación científica: una actividad realizada para contribuir a aclarar, simplificar y objetivar determinados conceptos. Podría definirse como la forma de ordenar informaciones visuales para dar lugar a una imagen que sintetice una determinada información científica. Esta información o este mensaje sería difícil de plasmar mediante otros medios como la fotografía. Frente a esta, la ilustración científica idealiza, sintetiza y clarifica el mensaje que se pretende aportar.

  1. El rigor científico

La ilustración científica debe representar objetivamente y con exactitud el objeto, ya sea un animal, planta, procesos complejos, diagramas o cualquier otro elemento que requiera una representación gráfica. Es por ello que la precisión con que están hechas las formas, la escala, color, textura, y los elementos que componen el sujeto es fundamental. Una buena ilustración científica sería aquella que consiga fundir en una imagen las exigencias y necesidades científicas con la virtuosidad técnica y la interpretación artística. Debido a esto, son muchos los que consideran que esta disciplina no puede existir fuera del ámbito científico, o supervisado por él, dado que representa iconográficamente estructuras morfológicas, aspectos mecánicos y funcionales que pertenecen al área científica. Su propia denominación ​ “ilustración científica” (es decir la ilustración que forma parte de una publicación elaborada por un científico​) la transforma en un elemento semántico que complementa y completa la información, ya que en muchos casos es gracias a una ilustración correctamente elaborada que se alcanza la comprensión de los conceptos vertidos en el texto.

  1. La visión del artista

​Por otro lado, solo los ojos del ilustrador y el científico pueden dar un acabado satisfactorio a una ilustración científica. La ilustración científica permite plasmar una realidad que a la vez es verídica y ficticia. Verídica porque con este tipo de ilustración se calca la realidad, permitiendo una reproducción fiel de la muestra. Ficticia, porque una buena ilustración científica, salvo excepciones, no copia una única muestra o espécimen y tiene que ser capaz de realizar un resumen o una generalización de todos los individuos de esa especie, o todos los ejemplares de un mismo tipo ya que no hay dos especímenes iguales. Esto último todavía no lo ha conseguido la fotografía, y es por ello que la ilustración científica sigue viva.

  1. Los criterios fundamentales

En la encuesta realizada por Illustraciencia se preguntó a los ilustradores científicos qué criterios consideraban como fundamentales a la hora de crear una ilustración (Hernández Muñoz, Oscar 2010). Los criterios más valorados por los profesionales de la ilustración científica fueron la focalización (80%), la objetividad (78%) y el carácter didáctico (75%) de la ilustración. Estas características plantean que la ilustración científica debe centrar su atención hacia un determinado elemento, transmitir de manera objetiva el conocimiento siempre con el objetivo de explicar de manera clara determinados conceptos.

¿Cuáles son los principales criterios para definir la ilustración científica?

Gráfico elaborado a partir de las respuestas obtenidas de la encuesta online. La ilustracion científica en 2017 respondida por 69 profesionales del sector. Criterios extraídos de La dimensión comunicativa de la imagen científica: representación gráfica de conceptos en las ciencias de la vida de Óscar Hernández Muñoz (2010).
  1. Los errores más comunes

Uno de los errores más comunes es confundir ilustración científica con dibujo naturalista, e incluso con hiperrealismo. El límite entre estas disciplinas es tan sutil como problemático y ha suscitado gran debate entre los profesionales de la ilustración. Más allá de esta discusión semántica sobre el significado de cada rama, existe cierto consenso sobre determinados puntos mediante los cuales la ilustración científica pierde su estatus como tal.

Uno de los errores más comunes que se comenten en este ámbito tienen que ver con la subjetividad a la hora de realizar e interpretar una ilustración. El principal problema con el que nos podemos encontrar tiene que ver con un exceso de subjetividad del autor de la ilustración, confundiendo la función divulgativa de la obra con la realización de un dibujo personal. La ilustración científica se realiza para contribuir a expresar algo que un científico, grupo de investigación, museo, una editorial o un medio de comunicación necesita divulgar. No es una imagen creada en sí misma ni para su autor. Por lo tanto, poner por delante lo estético frente a lo funcional es un grave error. Una ilustración científica tiene que ser precisa y a la vez ser visualmente atractiva.

Otro error frecuente es otorgar excesiva importancia a la fidelidad a algunos aspectos de la imagen real, restándole importancia a la síntesis del concepto que se intenta transmitir. En ocasiones vemos excelentes obras en las que se han trabajado tanto aspectos coyunturales (como la luz ambiental) que acaban adquiriendo connotaciones más de obras de arte que de ilustraciones científicas puras, diluyéndose el contenido científico en pro de otras consideraciones de carácter estético. En el polo opuesto, en ocasiones se prescinde demasiado de los aspectos estéticos y el autor se centra casi exclusivamente en la veracidad científica del objeto ilustrado. En estos casos nos encontramos con obras que pueden ser muy funcionales en el ámbito estrictamente académico, posiblemente no lo sean tanto en el divulgativo, uno de los grandes ámbitos de la ilustración científica.

Además, dentro de la ilustración científica también se comenten errores en cuanto a la falta de lógica en colores, patrones y códigos, la falta de coherencia entre la temática y el formato elegido, el desconocimiento de los códigos de cada disciplina, las incoherencias en cuanto a proporción y perspectiva, el uso de vocabulario o símbolos de difícil interpretación, la ausencia de escalas gráficas, entre otros. Por ejemplo, la ubicación del ejemplar siguiendo la estética, en vez de los códigos adecuados para el grupo en cuestión, es uno de los errores más comunes.

[:en]Scientific illustration can be defined as a discipline in which a bridge between art and science is built. Nowadays, there are hundreds of valid definitions to define what is and what is not scientific illustration. Even so, exists an intense debate between professionals and academics regarding this issue. In Illustraciencia we have conducted a survey with almost seventy professionals of scientific illustration to create a definition of the discipline that adapts to current paradigms.

  1. The objective

Scientific illustration is an artistic-scientific discipline whose purpose is to synthesise and represent information so that it is interpreted by a specific public. Therefore, it is a visual approach to a scientific concept in a precise, clear and objective way. In this discipline, it is necessary to take into account clear and unequivocal compositional and aesthetic criteria to make scientific illustration become art. Scientific illustration is considered as a discipline in the service of scientific communication: an activity carried out to help clarify, simplify and objectify certain concepts. It could be defined as the way of ordering visual information to get an image that synthesizes a certain scientific information. This information or this message would be difficult to capture through other means such as photography. Against this, the scientific illustration idealizes, synthesizes and clarifies the message that is intended to transmit.

  1. El rigor científic

A scientific illustration must objectively and accurately represent the subject, which can be an animal, a plant, an object, complex processes, diagrams or any other element that requires a graphic representation. That is why the precision with which the shapes, scale, color, texture, and the elements that compound the subject are fundamental. A good scientific illustration would be the one that manages to fuse the requirements and scientific needs in an image with technical virtuosity and artistic interpretation. Due to this, many people consider that this discipline can not exist outside the scientific field – or without being supervised by it – since it represents iconographically morphological structures, mechanical and functional aspects that belong to the scientific area. Its own name “scientific illustration” (that is, the illustration that is part of a publication made by a scientist) transforms it into a semantic element and completes the information, since in many cases we can understand better a text thanks to a good illustration.

  1. The artist vision

On the other hand, only the eyes of the illustrator and the scientist can obtain a satisfactory scientific illustration. The scientific illustration allows to capture a reality that is truthful and fictitious at the same time. It is true because with this type of illustration a reality is set, allowing a faithful reproduction of the sample. It is fictitious because a good scientific illustration, but for some exceptions, does not copy a single specimen. It should be able to summarize or generalize all individuals of this species since there are not two identical specimens. Photography has not achieved this yet, and that is why scientific illustration is still alive.

  1. Fundamental criteria

In the survey carried out by Illustraciencia the scientific illustrators where asked what criteria they considered fundamental at the time of creating an illustration (Hernández Muñoz, Oscar 2010). The criteria most valued by the professionals of scientific illustration were the focus (80%), the objectivity (78%) and the didactic nature (75%) of the illustration. These characteristics suggest that scientific illustration should focus its attention on a certain element and convey the knowledge to explain objectively certain concepts.

Which are the main criteria to define scientific illustration?

Graphic representing the obtained answers from the online questionnaire La ilustracion científica en 2017, answered by per 69 professionals. Criteria obteined from La dimensión comunicativa de la imagen científica: representación gráfica de conceptos en las ciencias de la vida, by Óscar Hernández Muñoz (2010).
  1. The most common errors

One of the most common mistakes is to confuse the scientific illustration with the naturalist drawing. and even with hyper-realism. The limit of these disciplines is as subtle as problematic and has aroused great debate among the professionals of the illustration. Beyond this semantic discussion about the meaning of each branch, there is some consensus on certain points which made the scientific illustration loses its status.

One of the most common mistakes that are discussed in this area has to do with subjectivity when it comes to making an illustration. The main problem we can find is an excessive subjectivity of the author of the illustration and confuse the informative function of the work with the realization of a personal drawing. The aim of scientific illustration is to express something that a scientist, research group, museum, editorial or media need to disclose. A scientific illustration is not an image created in itself or for its author. Therefore, putting forward the aesthetic versus the functional is a serious error. A scientific illustration must be precise and visually appealing at the same time.

Another common mistake is to grant excessive importance to the fidelity of some aspects of the actual image and to reduce importance to the synthesis of the concept that is attempted to convey. Occasionally, we see excellent illustrations whose conjunctural aspects (such as the ambient light) make them acquire the work of art status more than scientific illustration status, diluting the scientific content for the sake of other considerations of aesthetic nature. In the opposite pole, sometimes too much of the aesthetic aspects are omitted and the author focuses almost exclusively on the scientific veracity of the illustrated object. In these cases we find works that can be very functional in the strictly academic field, but that may not be so much in the informative one, one of the great fields of scientific illustration.

In addition, in scientific illustration, errors are also made regarding the lack of logic in colors, patterns and codes, lack of coherence between the chosen theme and format, ignorance of the codes of each discipline, inconsistencies in relation to proportion and perspective, the use of vocabulary or symbols of difficult interpretation and the absence of graphic scales, among others. For example, locate the individual following the aesthetics instead of the codes, one of the most common errors.

[:ca]La il·lustració científica es pot definir com una disciplina mitjançant el qual es traça un pont entre art i ciència. En l’actualitat existeixen centenars de definicions vàlides per definir què és i què no és il·lustració científica. Tot i així, segueix existint un intens debat entre professionals i acadèmics pel que fa a aquest tema. A Illustraciencia hem realitzat una enquesta entre gairebé setanta professionals de la il·lustració científica per crear una definició de la disciplina que s’adapti als paradigmes actuals.

  1. L’objectiu

La il·lustració científica és una disciplina artístic-científica, la fi de la qual és sintetitzar i representar la informació perquè sigui interpretada per un determinat públic. Es tracta, per tant, d’una aproximació visual a un concepte científic de forma precisa, clara i objectiva. En aquesta disciplina cal tenir en compte criteris compositius i estètics clars i inequívocs per fer de la il·lustració científica, art. La il·lustració científica és considerada com una disciplina al servei de la comunicació científica: una activitat realitzada per contribuir a aclarir, simplificar i objectivar determinats conceptes. Podria definir-se com la forma d’ordenar informacions visuals per donar lloc a una imatge que sintetitzi una determinada informació científica. Aquesta informació o aquest missatge seria difícil de plasmar mitjançant altres medis com la fotografia. Enfront d’aquesta, la il·lustració científica idealitza, sintetitza i clarifica el missatge que es pretén aportar.

  1. El rigor científic

La il·lustració científica ha de representar objectivament i amb exactitud l’objecte, ja sigui un animal, planta, processos complexes, diagrames o qualsevol altre element que requereixi una representació gràfica. És per això que la precisió amb que estan fetes les formes, l’escala, color, textura, i els elements que componen el subjecte és fonamental. Una bona il·lustració científica seria aquella que aconsegueixi fondre en una imatge les exigències i necessitats científiques amb la virtuositat tècnica i la interpretació artística. Degut a això, són molts els que consideren que aquesta disciplina no pot existir fora de l’àmbit científic, o supervisat per ell, donat que representa iconogràficament estructures morfològiques, aspectes mecànics i funcionals que pertanyen a l’àrea científica. La seva pròpia denominació “il·lustració científica” (és a dir, la il·lustració que forma part d’una publicació elaborada per un científic) la transforma en un element semàntic que complementa i completa la informació, ja que en molts casos és gràcies a una il·lustració correctament elaborada que s’aconsegueix comprendre els conceptes abocats al text.

  1. La visió de l’artista

​Per una altra banda, només els ulls de l’il·lustrador i el científic poden donar un acabat satisfactori a una il·lustració científica. La il·lustració científica permet plasmar una realitat que a la vegada és verídica i fictícia. Verídica perquè amb aquest tipus d’il·lustració es calca una realitat, permetent una reproducció fidel de la mostra. Fictícia, perquè una bona il·lustració científica, tret d’algunes excepcions, no copia una única mostra o espècimen i ha de ser capaç de realitzar un resum o una generalització de tots els individus d’aquesta espècie, o tots els exemplars d’un mateix tipus ja que no hi ha dos espècimens iguals. Això últim encara no ho ha aconseguit la fotografia, i és per això que la il·lustració científica segueix viva.

  1. Els criteris fonamentals

En l’enquesta realitzada per Illustraciencia es va preguntar als il·lustradors científics quins criteris consideraven com a fonamentals a l’hora de crear una il·lustració (Hernández Muñoz, Oscar 2010). Els criteris més valorats pels professionals de la il·lustració científica van ser la focalització (80%), l’objectivitat (78%) i el caràcter didàctic (75%) de la il·lustració. Aquestes característiques plantegen que la il·lustració científica ha de centrar la seva atenció cap a un determinat element, transmetre de manera objectiva el coneixement sempre amb l’objectiu d’explicar de manera clara determinats conceptes.

Quins són els principals criteris per definir la il·lustració científica?

Gràfic elaborat a partir de les respostes obtingudes de l’enquesta online. La ilustracion científica en 2017 resposta per 69 professionales del sector. Criteris extrets de La dimensión comunicativa de la imagen científica: representación gráfica de conceptos en las ciencias de la vida de Óscar Hernández Muñoz (2010).
  1. Els errors més comuns

Un dels errors més comuns és confondre la il·lustració científica amb el dibuix naturalista i fins i tot amb l’hiperrealisme. El límit d’aquestes disciplines és tan subtil com problemàtic i ha suscitat gran debat entre els professionals de la il·lustració. Més enllà d’aquesta discussió semàntica sobre el significat de cada branca, existeix cert consens sobre determinats punts mitjançant els quals la il·lustració científica perd el seu estatus com a tal.

Un dels errors més comuns que es comenten en aquest àmbit té a veure amb la subjectivitat a l’hora de realitzat una il·lustració. El principal problema amb el que ens podem trobar té a veure amb un excés de subjectivitat de l’autor de la il·lustració, confonent la funció divulgativa de l’obra amb la realització d’un dibuix personal. La il·lustració científica es realitza per contribuir a expresar alguna cosa que un científic, grup d’investigació, museu, una editorial o un medi de comunicació necessitat divulgar. No és una imatge creada en si mateixa ni per al seu autor. Per tant, posar per davant allò estètic enfront d’allò funcional és un greu error. Una il·lustració científica ha de ser precisa i a la vegada visualment atractiva.

Un altre error freqüent és atorgar excessiva importància a la fidelitat d’alguns aspectes de la imatge real i restar importància a la síntesi del concepte que s’intenta transmetre. En ocasions veiem excel·lents obres en les que s’han treballat aspectes conjunturals (com la llum ambiental) que acaben adquirint connotacions més d’obres d’art que d’il·lustracions científiques pures, diluint-se el contingut científic en pro d’altres consideracions de caràcter estètic. En el pol oposat, en ocasions es prescindeix massa dels aspectes estètics i l’autor se centra gairebé exclusivament en la veracitat científica de l’objecte il·lustrat. En aquests casos ens trobem amb obres que poden ser molt funcionals en l’àmbit estrictament acadèmic, però que possiblement no ho siguin tant en el divulgatiu, un dels grans àmbits de la il·lustració científica.

A més, dins de la il·lustració científica també es cometen errors pel que fa a la falta de lògica en colors, patrons i codis, la falta de coherència entre la temàtica i el format escollit, el desconeixement dels codis de cada disciplina, les incoherències pel que fa a proporció i perspectiva, l’ús de vocabulari o símbols de difícil interpretació i l’absència d’escales gràfiques, entre d’altres. Per exemple, la ubicació de l’exemplar seguint l’estètica, enlloc dels codis adequats pel grup en qüestió, un dels errors més comuns.

[:]